sábado, 24 de marzo de 2012

LA ESCENA DEL CRIMEN


La escena del crimen es, como su nombre indica, el lugar que el asesino ha elegido para matar a su víctima. Las escenas pueden ser varias si el asesino ha usado varios lugares desde que atrapa su víctima hasta que la deja. Puede atraparla en un sitio, torturarla en un segundo, matarla en un tercero y trasladarla a un cuarto para abandonarla allí. En cualquier caso, la escena principal es donde la muerte o agresión de mayor importancia y el resto son secundarias. Generalmente es en la primaria donde hay más transferencia entre el asesino y su víctima, por lo cual suele ser en la que hay más evidencias psicológicas y físicas. Es importante por esto la protección de la escena o escenas del crimen ya que cada pista puede ser clave, además, es necesario evaluar si ha habido una manipulación de dicha escena, lo que suele llamarse actos de precaución o conciencia forense (cuando elimina pruebas físicas).







MODUS OPERANDI DEL ASESINO


El modus operandi es el método que usa el asesino para llevar a cabo su crimen, describe las técnicas y las decisiones que el asesino ha tenido que tomar. De esta evaluación sacamos información sobre cómo mata nuestro asesino y qué características psicológicas se pueden deducir de este método: planificador, inteligente, profesión que puede desarrollar, descuidado, perfeccionista, sádico...
El modus operandi, al contrario que la firma, puede variar a lo largo del tiempo puesto que, como habilidades, pueden aprenderse o evolucionar o degenerarse con los crímenes posteriores.
El modus operandi tiene naturaleza funcional. (Garrido, 2006) y tiene tres metas: proteger la identidad del delincuente, consumar con éxito la agresión y facilitar la huida.
Por lo que se refiere a la firma, ésta es el motivo del crimen, el por qué, refleja la razón por la que el asesino hace lo que hace. Nos da una información más profunda ya que nos presenta qué quiere decir con el crimen, y más psicológica puesto que nos habla de sus necesidades psicológicas. El asesino mantiene su firma estable a lo largo de su carrera criminal, por lo que, aunque cambie su modus operandi podemos relacionarlo por dicha firma.
Esto no quiere decir que físicamente la conducta o conductas que describen la firma del delincuente no puedan cambiar. El aspecto profundo de la firma no cambia, la ira, venganza, sadismo permanece inalterable pero la forma de plasmarla puede evolucionar, incrementar, disminuir o degenerarse en función del propio desarrollo de la motivación a la que representa. 




IDENTIFICACIÓN DE ALGUNOS INSTRUMENTOS



La identificación de herramientas es común para casos principalmente de robos con allanamiento. La técnica consiste en identificar y resaltar las características microscópicas particulares de cada arma; es un recurso auxiliar de los mas útiles que han sido agregados a la ciencia policíaca o criminologia.
El método microscópico se funda en que normalmente la superficie de la herramienta presenta líneas muy finas que no pueden verse a simple vista, debido a que son delgadas.
En la comparación directa de la herramienta y su marca, las rayas del rastro se encuentran naturalmente realzadas, mientras que en la herramienta se encuentran hundidas; es decir, el rastro o marca representa la imagen reflejada o inversa de la herramienta.
El examen es un objeto tan grande como lo son las herramientas es difícil bajo el microscopio, por lo que la observación no es directamente, sino a través de un molde de la misma en un material como plastilina, parafina y polvo de aluminio para que forme una capa metálica brillante o con plomo suave.
En todas las identificaciones de rastros de herramientas, el ángulo al cual la herramienta estaba sostenida cuando se formo la marca juega un papel muy importante.
Si un cuchillo se mantiene en ángulo recto con el objeto que esta cortando, la distancia entre las huellas de las marcas del desgaste será mejor que cuando el cuchillo se sostiene en posición oblicua. El aspecto de las huellas diferirá también cuando quien usa el cuchillo es zurdo.